La cátedra de Afrocolombianidad es un conjunto de temas y actividades pedagógicas integradas en el currículo escolar (desde preescolar hasta la educación superior). Fue establecida legalmente por la Ley 70 de 1993 (conocida como la Ley de Comunidades Negras) y reglamentada posteriormente por el Decreto 1122 de 1998.

La Cátedra va mucho más allá de celebrar el «Día de la Afrocolombianidad» cada 21 de mayo. Algunos de sus objetivos son:

  • Visibilizar la Historia y la cultura: Reconocer los aportes de los afrodescendientes y las culturas indígenas en la construcción de Colombia.
  • Combatir el Racismo: Desmontar prejuicios y estereotipos raciales mediante el conocimiento y la valoración de la diversidad.

En nuestro colegio la propuesta de la cátedra es «transversal», significa que no es una unidad aislada, sino un hilo conductor que atraviesa otras asignaturas. Un ejemplo es el de Educación plástica y visual, clase orientada por la profesora Rosa María Pérez que a partir de un proceso de indagación transforma el aula de artes en un espacio de memoria viva y reconocimiento. En lugar de limitarse a la técnica tradicional, los estudiantes se sumergen en un riguroso proceso creativo que inicia siempre con la investigación profunda y la elaboración de bocetos previos. Esta metodología permite que cada resultado final sea el fruto de una reflexión consciente y no de una simple copia estética.

El arte como espejo y diálogo intercultural

Una muestra tangible de este enfoque transversal fue la creación de pósteres conmemorativos sobre el Día de la Mujer. Lejos de los enfoques convencionales, las estudiantes y los estudiantes se inspiraron en el legado y la estética de las etnias Yoruba, Ashanti y Bantú, visibilizando la fuerza, la historia y el rol fundamental de las mujeres de estas raíces africanas en la construcción de nuestra identidad.

De manera simultánea, el aula abrió sus puertas al diálogo intercultural mediante la creación de obras inspiradas en las culturas indígenas colombianas. De este modo, la clase de educación plástica y visual se convierte en un puente donde el pasado y el presente se encuentran para honrar a quienes han modelado la diversidad del país.

Un hilo que teje comunidad y respeto

Este tipo de actividades van mucho más allá del cumplimiento de un plan de estudios; son herramientas pedagógicas poderosas que fomentan el respeto por la diversidad y la cultura colombiana. Al cruzar el arte con la historia, la geografía y la perspectiva de género, demostramos que la interculturalidad no es un contenido más por evaluar, sino una sensibilidad que se cultiva día a día.

Con propuestas como esta, nuestro colegio da un paso firme hacia una educación verdaderamente inclusiva, donde la diversidad no se ve como una barrera, sino como la mayor riqueza de nuestro tejido escolar.

Créditos: Liliana Reyes.