El pasado 16 de septiembre ya anochecido, el CCEE Reyes Católicos acogió uno de los conciertos más profundos de música Sacra que presentaba como máxima “El valor de la Fe, el amor y el perdón a través de la música judía”.
Esta premisa fue premonitoria del concierto maravilloso que todos los presentes iban a disfrutar, pues los interpretes pertenecen a un pueblo que a lo largo de su más que milenaria historia ha sufrido innumerables golpes muy difíciles de perdonar, desde sus destierros en Babilonia hasta el terrible y brutal intento genocidio en la II guerra mundial conocido triste y desgarradoramente como el Holocausto. A esto podríamos sumar sus innumerables diásporas forzadas en diversos momentos de la historia.
Pero todo ello ha superado el pueblo judío con el valor de su Fe y el amor, llegando a los tiempos modernos, tiempos de perdón.

Esta introducción, sirva para desengranar el sentido de los múltiples cantos que el Gran Rabino del Centro Israelita de Bogotá, Alfredo Goldschmidt , interpretó a lo largo de su actuación.
Acompañado de su acordeón, inundó con sus notas de alegría y recogimiento el auditorio presentando en una pantalla gigante las traducciones del hebreo para mostrar su significado en español.
Recordó alguna triste melodía con la que sus hermanos se presentaban fuertes ante las cámaras de gas, también cantó en ladino, herencia de su comunidad española que tuvo que marchar en diáspora y establecerse en diversos lugares del mundo aunque conservando nuestra bella lengua.
El recital contó en su segunda parte con el cantor italo-colombiano lírico y barítono Hyalmar Mitrotti que interpretó de forma magistral retazos de óperas de temática bíblica del Antiguo Testamento como la solitud de perdón del héroe y más tarde rey David dirigida a Dios en favor de su persecutor el rey Saúl.

Las presentaciones de ambos fueron realizadas por nuestra Vicerrectora Julieta Mrozec y por la organizadora del festival Marianna Piotrowska que contaron como espectador especial con el nuevo Cónsul de España en Bogotá Don Sergio Krsnik.

Pudimos disfrutar posteriormente de un ameno encuentro conjunto en las instalaciones de nuestro Centro educativo.
