Reporte # 11 / 09.03.2015 / 16:45°

Hoy tenemos noticias temprano! El clan 1 visitó la comunidad de Santa Rita, se involucraron en las actividades propias de la comunidad, visitaron la enorme y majestuosa ceiba que estaba inundada por la cantidad de lluvia de la noche anterior, ella nos recuerda lo diminutos que somos los seres humanos, pero cuando no tenemos conciencia de que el universo y TODAS sus criaturas, somos parte de un todo, nos sentimos dueños de los recursos naturales y los derrochamos inmisericordemente, ahí empiezan los problemas que actualmente padecemos! ¿Muy trágico? ¡ Mejor sigamos con el reporte! Luego de ponerse en la piel de nuestros vecinos y hermanos de la comunidad, que los recibió con los brazos abiertos, llego la hora de la diversión y la hora del baño, todos felices, divirtiéndose a mas no poder. Otro de los clanes, el 2 tuvo un derroche de adrenalina y en su totalidad experimentaron una de las vistas más espectaculares que en sus jóvenes existencias han podido tener, desde el techo del bosque se encomendaron a los santos de su devoción, recordaron a sus seres queridos, pidieron perdón por tantas pilatunas y se lanzaron a sentir al menos por unos segundos, que allá arriba parecen horas, la sensación más parecida a volar, grupo completo y todos con la idea de ser super héroes y super heroínas! Entre tanto el clan 3 navegó en kayaks por el bosque de varzea que por esta época luce totalmente inundado permitiendo esta actividad (travesía). Hoy los delfines, tal vez escondidos en algún rincón, observaron las caras de nuestros aventureros primero de ansiedad y luego de aburrimiento pues no se dejaron ver. La nota tierna de esta tarde la dio un grupo de monos tití, que entre sus miembros dejó ver a una joven madre con su «bebe», abrazado a su progenitora y sin ningún problema, permitió que lo admiraran y uno que otro gesto de ternura se dibujó en las caritas de nuestros visitantes! Genial!!. Y otra vez aparecieron unos seres de color oscuro con facciones casi humanas que alborotaron la calma de la jungla por un rato, los miembros del clan 4 descubrieron la piscina de lodo y se divirtieron a rabiar, se embadurnaron de pies a cabeza y luego se bañaron en la piscina natural, en medio de las aguas, en las partes más claras vieron un camarón de los que hablamos en un reporte anterior, tan escasos en esta clase de hábitat. La tarde fue un poco más tranquila, ya de regreso en el centro de visitantes más relajados y concentrados aprendieron a tejer abanicos con la “Carana” palmera típica de la región. Fabricaron aretes, pulseras, manillas, collares y cuanto se les ocurrió con semillas, huesos, frutos secos etc. Adicionalmente les esperaba una sorpresa, en la cual se cumpliría el deseo de aplicar a cada chico y chica un tatuaje tribal o animal en «huito» (Genipa americana) con el fin de que ellos orgullosamente se distingan en Bogotá como «amazónicos reales» y exasperar a las mamás cuando reciban a sus herederos pintados de azul en cara, cuerpo y manos, tranquilas mamás, no fue tan grave la cosa, ninguno se pintó la cara (aún), se dibujaron monos, jaguares, aves, tribales y varios diseños más en brazos, piernas, pecho, espalda y partes del cuerpo que ellos supieron escoger estratégicamente, para evitar un infarto en sus progenitores. Esta noche casi la totalidad del grupo intentara pernoctar en jungla, veremos que noticias hay en la mañana. El resto hará la actividad llamada «Avatar» (fluorescencia de plantas), al regreso, una deliciosa cena, los muchachos dicen que la comida ha estado espectacular, felicitaciones a Yuselia nuestra jefe de cocina y sus auxiliares Elinda, Darling, Kezia y Cármen y luego descanso restaurador para afrontar lo que será el último día de esta aventura llamada Palmarí! Hasta el próximo reporte y buena Noche!!

Reporte # 12 / 10.03.2015 / 08:00°

Anoche, «TODO» el grupo pernoctó en jungla, la pasó regio ya que de sorpresa aparecieron los indígenas «Matíz» con su vestimenta tradicional, con sus largas púas de puerco espín atravesando las mejillas, más los anchos aretes de madera en las orejas, la nariguera de bambú, quienes no solo comentaron y contestaron preguntas hasta altas horas de la noche, sino también contaron historias, mitos y leyendas que los chicos escucharon muy atentos, protegieron el feudo hamacal de los embates de la curupira durante toda la noche y escudriñaron los derredores para cuidar de nuestros pequeños aventureros. Noche tranquila un poco de lluvia pero nadie se mojó gracias a la destreza de nuestros hermanos los Matiz, que hábilmente armaron el campamento con hamacas, toldillos y plásticos, todos atados firmemente con cuerdas a los árboles.. Al fin el sueño venció a todos y la jungla los arrulló con su canto, la noche los abrigó y los llevó a un profundo sueño, algunos jóvenes preocupados por los insectos, arañas, escorpiones, serpientes y demás habitantes nocturnos de la jungla, pero con la tranquilidad de ser cuidados por nuestros guardianes indígenas. En otro lugar de este vasto territorio, el clan 4 madrugó a hacer la actividad de ornitología, nuevamente muchas especies de aves en todo su esplendor dando la bienvenida a nuestros visitantes con sus cantos y plumajes multicolores. El regreso al campamento fue muy tranquilo, a sabiendas de que los espera un suculento desayuno que los dejará listos para realizar las actividades que restan en el «crono» de actividades, a preparar el regreso y a vivir otro día lleno de anécdotas, de risas, juegos, bromas, burlas y todo aquello que caracteriza la edad en la que se encuentran los chicos y chicas! Ya en el centro de visitantes, la estruendosa campana rompe el «silencio» y en efecto, es hora de desayunar, todos listos, juiciosos, muy organizados se disponen a dar buena cuenta de todos estos manjares. En el siguiente reporte contaremos con lujo de detalles los pormenores del día de hoy, hasta este momento y por ahora todo bien, todo dentro de lo planeado!