El vestíbulo del colegio se transformó por unas horas en una sala de exposiciones. Los alumnos de 2º ESO presentaron un recorrido por casi ocho siglos de historia peninsular: la evolución de Al-Andalus y de los reinos cristianos desde la llegada de los musulmanes en el año 711 hasta la toma de Granada en 1492.

Detrás de cada estación había semanas de trabajo. Los estudiantes no se limitaron a recopilar datos: buscaron información en distintas fuentes, la contrastaron y la seleccionaron para elaborar un contenido propio. Recurrieron a fuentes primarias y secundarias como prueba de lo que contaban, y así aprendieron a argumentar con fundamento. Cuidaron también el rigor histórico, con un vocabulario preciso, conceptos bien empleados y una cronología clara que permitía seguir la relación entre los acontecimientos: del emirato y el califato de Córdoba a los reinos de taifas, el avance de los reinos cristianos y la unión dinástica que culminó en 1492.

Ese trabajo previo se tradujo en exposiciones bien estructuradas, con un discurso ordenado y coherente. Los alumnos se apoyaron en mapas, líneas del tiempo, murales e imágenes de los grandes protagonistas de la época, como Abderramán III, que hacían más comprensibles sus explicaciones. Ante el público, formado por los grupos de 1º y 4º ESO, demostraron su progreso en expresión oral, hablando con claridad, fluidez y buena dicción y adaptando el registro a sus oyentes. Sostuvieron la mirada, cuidaron la postura y los gestos y se ajustaron al tiempo disponible.

Uno de los momentos más enriquecedores llegó con las preguntas. Los compañeros de 1º y 4º ESO plantearon dudas y cuestiones que obligaron a los expositores a pensar sobre la marcha, y ellos respondieron defendiendo sus ideas con seguridad y siempre con respeto.

La actividad, apoyada por los profesores José Luis González Vera, Pedro Llamas, Lorena Vara y Lola Cuevas, demostró que cuando los alumnos investigan, crean y explican, la historia cobra vida. Enhorabuena a 2º ESO por su esfuerzo, su creatividad y su capacidad para comunicar.

Créditos: Antonio Luna. Departamento de Geografía e Historia.