Desde la cátedra de la paz del CCEE Reyes Católicos pensamos al inicio de curso que era muy importante llevar a cabo algunas actividades específicas dirigidas al profesorado y a los y las trabajadoras del centro, para que pudiéramos tener una visión más certera del conflicto colombiano y conocer más profundamente la realidad en la que estamos llevando a cabo nuestro trabajo.


La primera actividad fue una visita al centro Paz, Memoria y Reconciliación de Bogotá y a la Escuela Taller también de la ciudad de Bogotá. Esa primera salida tuvo una aceptación mayoritaria por parte del profesorado, lo que nos animó a programar este segundo encuentro.


En aquella ocasión planteamos una sesión que tratara el conflicto en términos generales, académicos. Siguiendo las líneas del informe Basta Ya, una de las voces expertas de este conflicto, Marta Nubia Bello, nos introdujo en las causas y consecuencias del conflicto de una manera extraordinaria.


En esta nueva ocasión, planteamos una propuesta diferente: aterrizar el conflicto en la realidad; analizar cómo esa guerra ha tenido unas consecuencias directas en las personas. Unas personas “del común” que un día se vieron injustamente afectadas y que se convirtieron desgraciadamente en víctimas de esta guerra.


Conviene recordar que el conflicto colombiano ha producido más de 9.200.000 víctimas de diversa consideración según los datos expuestos en el Registro Único de Víctimas de la Unidad de víctimas del Gobierno de la República de Colombia. Una cifra escalofriante que sigue creciendo a diario.


Decidimos hacer este conversatorio con mujeres, porque esta guerra se ha cebado de una manera especial en ellas. Los guerreros mayoritariamente son hombres. En segundo lugar, quisimos contar con víctimas que lo fueron por parte de victimarios diferentes. Y en tercer lugar, quisimos que nos acompañaran unas personas que tuvieran una mirada libre de odio, propositiva e inclusiva para el futuro del país.


Las tres mujeres que nos ofrecieron su testimonio fueron:

  • Luz Marina Bernal, líder de las llamadas «madres de Soacha», cuyo hijo fue asesinado
    en el año 2008, en uno de los casos de desaparición forzada, conocidos como “falsos
    positivos”.
  • Pilar Navarrete, viuda de uno de los desaparecidos en la toma y retoma del Palacio
    de Justicia en 1985. 
  • Bertha Lucía Fries, víctima del atentado de las FARC en el club el Nogal, en el año
    2003.